j.martinez

1-0. UN GOL DE QUIQUE A LOS 80 MINUTOS PUSO EL JUBILO EN UN COTORRUELO VOLCADO

Escrito el 5 de junio de 2012 por j.martinez.

-El Betis consigue la salvación haciendo gala de su filosofía: sacrificio, entrega y sufrimiento ante un Colmenar que puso las cosas muy difíciles.

-Justo premio del gol para Quique, que ha vivido una dura temporada

-La peña Betica de Valdemoro asistió al partido dando color y aliento a los muchachos de Paco Gallardo.

 

BETIS SAN ISIDRO, 1 (Quique, 80´) Colmenar de Oreja, 0

 

BETIS SAN ISIDRO: Carrasquilla; Toni, Manu, Albert, Nisi; Joaquín, Juanpe, Miguel, Jandro; Nogales y Marcos.

En la segunda parte entraron Cortés, Rafa y Quique, por Joaquín, Miguel y Nogales.

 

COLMENAR DE OREJA: Oscar; Víctor, Juan, Jony, Eloy; Jorge, David García, Felix, David González; Mota y Alex. En la segunda parte, Nacho y Guti por Felix y Jorge.

 

ARBITRO: Alvaro Tejedor Mazarino. Protestado en diversas fases del juego por la afición local.

 

No se podía morir en la orilla. Con esas trece barras en el pecho, no.

No se podía morir en la orilla. Con esta plantilla, no.

No se podía morir en la orilla. Con este cuerpo técnico, no.

No se podía morir en la orilla. Con esta Directiva y este Presidente, no.

No se podía morir en la orilla. Con esta afición, no.

 

El Betis sabía muy bien lo que se jugaba. La remontada había sido espectacular en las últimas jornadas y solo faltaba refrendarlo con una victoria. Una victoria era suficiente para conseguir la tan sufrida y costosa permanencia. Quien lo iba a decir hace unas cuantas jornadas, con esas derrotas dolorosas ante Los Yébenes y Vallecas.

Nadie daba un duro por el Betis, pero si algo tiene este grupo es arrestos, pundonor, valentía y arrojo para salir de las situaciones límite. Lo ha demostrado, ha hecho gala de la filosofía del Betis; hoy, el Betis San Isidro escribe otra bellísima página de su historia. Y lo hace a lo grande, con humildad, con sacrificio, con el mono de trabajo…. con la grandeza de un humilde e histórico club.

La Peña Betica de Valdemoro hizo gala de su señorío y amor a su homónimo madrileño acudiendo al Ernesto Cotorruelo para dar todo el aliento con sus cánticos a los verdiblancos. Chapeau para ellos, nuestro agradecimiento de corazón. Son fenomenales.

De verdad, una mañana inolvidable, para recordar en el tiempo.

El Colmenar llegaba con los deberes hechos, sin jugarse nada. La primera planta obedecía un guión probablemente previsto, con un Betis impreciso pero luchador, y un Colmenar que esperaba atrás.

Había poca presencia en las áreas, salvo una pared entre Nogales y Marcos a los 20 minutos, que acababa con un remate alto de este último, en buena situación ante Oscar.

En el otro área, algún tímido acercamiento bien abortado por la zaga local, excepto una internada de Mota, que burló a Albert, y el balón en el corazón del área llegó a Alex que no acertó a batir a un Carrasquilla salvador para su equipo.

La segunda parte ya sí mostró a las claras la ambición bética y su fé en lograr el tan ansiado gol. Las noticias no eran buenas desde Ciempozuelos, y estaba mas que claro que las ayudas de terceros iban a brillar por su ausencia, sobre todo por el cúmulo de bajas del Ciempo.

Los minutos pasaban, la angustia imperaba, pero la afición bética no desfallecía; seguía empujando y alentando a los chicos de Paco Gallardo en pos de una victoria que no podía escaparse. Se empezaba a poner cerco al portal de Oscar, pero el gol no llegaba.

Tuvo que ser un Quique que lo ha pasado muy mal esta temporada, el que se desquitase a lo grande, logrando un gol de oro que vale una victoria y una permanencia para el Betis San Isidro. A los 80 minutos, Juanpe saca con temple una falta, y el balón en el área es rematado con precisión por Quique, poniendo patas arriba un Cotorruelo que lucía sus mejores galas.

Pero haría falta un poquito mas de epica, un poquito más de heróica para lograr el objetivo. En diez minutos finales, y otros cinco de propina añadida, hubo que sufrir hasta el final un ramillete infernal de faltas a favor del Colmenar, que pusieron un nudo en la garganta de los abnegados hinchas béticos.

Pero no llegó el empate. Hoy no iba a ser igual que otros tantos partidos, demasiados, durante esta temporada donde se escaparon los puntos.

Ahí estaba Carrasquilla, sobrio y seguro, para atajar ese postrer esférico envenenado al área tras la enésima falta botada por el Colmenar, y el pitido final que hizo saltar el júbilo y la felicidad en Vía Lusitana.

Jugadores, entrenadores y directivos se abrazaban en el terreno de juego. Había que dar rienda suelta a tanta tensión y sufrimiento acumulados. Había que celebrarlo, y a lo grande.

Era el momento de los Alvaro Iniesta, Héctor, Robert, Vivanco….. todos los veteranos, que tanto habían luchado, cada uno en su parcela, para lograr este objetivo.

Como bien decía Toni después del partido: “esto ha sido casi como un ascenso”. Seguro que sí. Tocaba celebrarlo, y a lo grande. No era para menos.

Nadie le ha regalado nada al Betis; todo lo logrado no ha sido mas que el fruto de un trabajo que ha ido del primero hasta el último integrante de esta gran familia que es el Betis San Isidro. Del trabajo, de la constancia, del no rendirse nunca, a pesar de estar hundidos, del saber levantarse, apretar los dientes y luchar…..  esa formidable comunión que han conseguido todos los que integran el Betis San Isidro.

Justo es reconocer también el enorme acierto y mérito de Alvaro Iniesta y su Junta Directiva, confiando en Paco Gallardo y su cuerpo técnico, cuando las cosas pintaban mal, manteniéndoles en el equipo en tan difíciles momentos. Eso es un equipo campeón. Chapeau por todos ellos.

Ahora queda seguir paladeando y disfrutando esta permanencia, para posteriormente poner los cimientos a una nueva temporada que a buen seguro será ilusionante para el Betis San Isidro.

 

Cronica de Javier Martinez Rojo